Necesitamos sonrisas,
miradas que nos hagan sentir importantes,
abrazos que nos den un poquito de fuerza,
vendas que nos prohíban ver lo de antes,
que nos enseñen a decir adiós de una forma sincera,
alguien que sepa calcular distancias para concienciarnos de lo lejos que quedan algunas cosas,
que sea tiempo de trasladarse(en cuerpo y ¿alma?),
arreglar lo que lleva roto tiempo,
aprender que por mucho que se quiera hay cosas que nunca alcanzaremos a ver o tocar,
y que dentro del caos hay algo de paz y no de la mía precisamente, porque yo... yo ya estoy más que perdida y lo único que me queda es un poco de materia para huir.
¿Que es la vida cuando las buenas cosas se van?
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