No en su totalidad, no aquí al lado, no todos los días, pero por alguna concatenación astronómica de circunstancias, las palabras tu y yo no pueden ir separadas. Seguimos aquí, como nos dejaron (incluso aún mejor), sin miedo y créeme que no nos vamos.
La vida da cambios, y yo, que se demasiado de ti, intuyo que este es tu año. Lo intuyo, lo aseguro.
Porque tu simplemente no has hecho más que ganártelo a pulso, te lo mereces.
Sé que quizás te falten cachitos, pequeñas cosas que te harían un poco más feliz, quizás yo. Pero mírate, observa, observa y asimila. ¿No es genial todo esto que (hemos / has / han) formado?
No sabes hasta que punto mi termómetro "joder,comoteechodemenos" llega, hasta las máximas.
Pero sabemos que siempre se nos dio bien lo de los máximos, lo de conseguirlo todo.
Y mantenerlo.
Te quiero María.
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