Como una tortuga, voy despacito (y soy consciente de ello) para conseguir mis metas, cedo el paso a todo el mundo y pocos me lo ceden a mi. Soy de las especies que les gusta jugar con otras, cambiar de opinión dependiendo de la estación del año, adoro que mi caparazón se destruya un poquito y vuelva a nacer. Pero últimamente está perdiendo su resistencia, y eso, eso no es bueno. A veces saco la cabeza, pequeña acorde con mi cuerpo y lo hago de diferentes formas, tengo una borderia innata propia de la especie, y a veces puedo llegar a ser una buena tortuga como Tortugatis manda.

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